Como cerrar un negocio durante una comida de empresa

Una comida de empresa o comida de negocios siempre puede ser la clave para obtener las grandes oportunidades que buscas o llevar a cabo el gran proyecto que tienes. Desde épocas remotas las comidas han sido utilizadas como situaciones ideales para llegar a acuerdos, sean políticos, amorosos o empresariales; esto ha sido y es así porque las normas de comportamiento, la expresión de una imagen y la sensación de comodidad pueden aprovecharse al máximo al estar en una mesa junto a otra persona.

Elementos que se toman en cuenta durante una comida de negocios

Cuando te encuentras cara a cara con ese cliente importante, socio o jefe existe una intención competitiva que nos impulsa a resaltar, en este proceso hay algunos elementos que nuestro acompañante tomará observará para decidirse. El primero es la presencia, una adecuada vestimenta predisponen el comportamiento de nuestro interlocutor durante la comida, la buena impresión es una llave que abre muchas puertas; el segundo es nuestro comportamiento, una comida de empresa tiene muchos acuerdos tácitos que deben ser tomados en cuenta: la forma en la que nos sentamos, el respeto de los turnos al hablar, los gestos y palabras que utilizamos son claves que nuestro cliente o jefe estará analizando constantemente; el tercero, y estadísticamente menos importante pero inolvidable, son nuestros conocimientos técnicos, en una negociación las sensaciones que generemos son muy importantes, sin embargo, de igual manera es imprescindible que cuando llegue el momento de negociar nuestro discurso esté bien planificado y lo que digamos tenga una total coherencia para que nuestro acompañante no note ninguna inseguridad o desconocimiento de nuestra parte.

Los pasos para una comida de empresa exitosa

Para conseguir esa comida de negocios ideal, expertos en el tema han definido pasos a seguir que pueden asegurar un buen desenlace.

La planificación y el control

Si vas a dirigir la comida debes imprimir en los participantes la mayor confianza posible, siempre ten organizados todos los requisitos para una comida de éxito. Elige un lugar que conozcas con anticipación, investiga previamente los gustos culinarios de tus acompañantes, asegúrate de que todos puedan llegar puntuales y sin confusiones al lugar, organiza previamente quién pagará la cuenta y en caso de ser tú no permitas que los demás comensales conozcan los gastos, deja claro con anterioridad el código de vestimenta. Todos estos cuidados darán una buena imagen de ti y te ayudarán a que el negocio fluya adecuadamente.

No te apresures

Un error común a la hora de sentarse en una comida de negocios es la impaciencia de querer abordar el tema central, este tipo de eventos requieren tiempo y preparación, requieren cierta seducción. Es por esto que la comida no tiene como finalidad firmar un contrato y no se hablará de negocios mientras se come. Realmente lo más recomendable es que durante la comida se hable de temas variados para crear un ambiente amistosos y agradable; será después del postre que acompañados por un café podremos acercar el tema del negocio a la mesa, estos momentos serán usados para convencer al cliente o jefe de nuestra propuesta buscando que él desee encontrarse en una próxima oportunidad con nosotros para definitivamente cerrar el trato.